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CALLOS PLANTARES: CAUSA DE DOLOR Y LIMITACIÓN
¿Qué son los callos plantares?
Los callos plantares son áreas de piel engrosada que se desarrollan principalmente en la planta del pie como respuesta a una presión o fricción constante. A menudo aparecen en personas que pasan mucho tiempo de pie, utilizan calzado inadecuado o presentan alteraciones en la pisada. Aunque no suelen ser graves, pueden causar molestias e incluso dolor al caminar si no se tratan adecuadamente.
¿Cuáles son sus causas más comunes?
La causa principal de los callos plantares es la presión repetida sobre ciertas zonas del pie. Esto puede deberse al uso de zapatos ajustados, caminar descalzo en superficies duras, practicar deportes de alto impacto o por deformidades en los pies como juanetes o dedos en martillo. Además, personas con sobrepeso o que tienen una marcha irregular también son más propensas a desarrollar estas durezas.
Síntomas y diagnóstico
Los callos se manifiestan como áreas endurecidas, secas y amarillentas en la planta del pie, generalmente en el talón o la parte delantera. Pueden generar una sensación de ardor o dolor punzante al caminar. El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud, como un Podólogo y también un Dermatólogo mediante una inspección visual y en algunos casos, evaluando la pisada o la forma del pie para determinar la causa subyacente.

Tratamientos disponibles
El tratamiento de los callos plantares varía según su gravedad. En casos leves, basta con hidratar la piel, usar calzado adecuado y aplicar limas o piedras pómez para reducir la acumulación de piel muerta. Para casos más severos, se pueden requerir plantillas ortopédicas personalizadas, tratamientos médicos con ácidos queratolíticos o incluso intervención podológica para eliminar el exceso de tejido. Es fundamental evitar cortar los callos en casa, ya que puede provocar infecciones.
Prevención y cuidados
La mejor manera de prevenir los callos plantares es usar zapatos cómodos y bien ajustados, mantener los pies hidratados y controlar cualquier alteración biomecánica con la ayuda de un especialista. También es útil realizar una higiene diaria adecuada y revisar regularmente la salud de los pies, especialmente en personas con enfermedades como la diabetes. Con los cuidados correctos, es posible mantener los pies sanos y libres de callos dolorosos.
Elaborado por
Dra. Alba Salinas Mejía, Dermatóloga
Fellowship en Dermoestética y Láser

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